Cada año, millones de pacientes oncológicos en todo el mundo requieren tratamientos intravenosos para recibir quimioterapia, inmunoterapia, terapias dirigidas y otros medicamentos esenciales. Se estima que más de 65 millones de dispositivos de acceso vascular son utilizados para apoyar la administración segura y eficiente de estos tratamientos.
Estos dispositivos permiten reducir las punciones repetidas, mejorar la comodidad del paciente y facilitar la administración de medicamentos complejos durante periodos prolongados. Su uso se ha convertido en un componente fundamental dentro de la atención oncológica moderna.
La evolución de las tecnologías de acceso vascular continúa mejorando la seguridad clínica, reduciendo complicaciones y optimizando la experiencia tanto para los pacientes como para los profesionales de la salud.